El fracaso de la Generación X






(Si deseas ver el video que inspiró este artículo, lo comparto al final del mismo)
Estamos rumbo al 2020, una época que le pertenece a los hijos de la generación X. Esa peculiar y genial generación que vió caer a los hippies de los 60s – 70s y tuvo el gusto de vivir los 80s… esa colorida década que permitió que la computadora personal fuera realmente personal, donde nacieron las consolas de videojuegos, el compact disc y el internet. El último eslabón entre el calor de los bulbos y la frialdad de los circuitos integrados.

Somos una generación que se crió jugando en las calles, tomando agua de la llave y comiendo todo tipo de golosinas, sin embargo la diabetes o la intolerancia a X o Y alimento no era cosa común. Al bullying le llamábamos carrilla y la peor violencia que vivíamos era una pelea a puño limpio a la salida de la escuela.

Nuestros maestros siempre tenían la razón y nuestros padres les apoyaban. Si se te ocurría contestarle de mala manera a los mayores, te hacías acreedor a un “revés” que si corrías con suerte sólo te hinchaba el labio. El cinto o la chancla voladora eran correctivos comunes y en público solo hacía falta que tu mamá te “pelara” los ojos para saber que te tenías que comportar o de lo contrario habrías de atenerte a las consecuencias.

No había psicólogos novedosos hablando de los derechos de los niños… y los niños no cometíamos las atrocidades que se hacen hoy en día.

Éramos una generación prometedora, tuvimos lo mejor de la educación tradicional, crecimos con valores y contacto humano, por eso fuimos inmunes al bullying; además se nos dió a mano todo avance tecnológico imaginable. Vivimos el inicio de la era de la información. ¿Qué más podíamos pedir?

Con todo eso debimos ser capaces de criar a los mejores seres humanos que el planeta hubiera visto jamás. Pero fallamos…

La tecnología y el consumismo nos absorbieron. Olvidamos transmitir los valores… olvidamos pasar tiempo de calidad con nuestros hijos como nuestros padres hicieron con nosotros. De manera inconsciente contratamos a la niñera del internet, las consolas y las redes sociales para que les educara. Confiamos en supuestos expertos para que nos digan cómo debemos tratar a nuestros hijos, expertos que no conocemos y ni siquiera sabemos si ellos mismos son padres.

Milennials les llaman. Así se conoce a esta nueva generación de jóvenes nacidos entre los 90s y la década del 2000. Adaptados a la vida fácil, a la comunicación digital, a la interacción virtual. Una generación sin bases sólidas que está siendo víctima de la manipulación por mano de cualquier partido imaginable.

Por un lado, los mercados; les venden la idea del tabaco, alcohol y drogas, junto con la moda y la vanidad, incluida la vanidad tecnológica (comprar un dispositivo por su popularidad en lugar de sus características). Les hacen creer que estas tendencias son el deber ser y terminan por hacerse adictos o dependientes. Todo esto es liderado por cantantes, actores y celebridades en general, que no son más que instrumentos de mercadotecnia; seres humanos que de humano solo tienen la forma. Es increíble como un cantante puede ser más famoso que un científico. Es lamentable como la embriaguez de un ser que no tiene nada positivo que aportar a la humanidad es noticia y el desarrollo de una nueva técnica de cultivo de alimentos nisiquiera es tomada en cuenta. Definitivamente no es algo nuevo, pero jamás había sido tan efectivo.

Gastamos dinero que no tenemos en cosas que no necesitamos para impresionar a gente a la que no le interesamos.

Dave Ramsey, The Total Money Makeover: A Proven Plan for Financial Fitness







Luego está la autoestima; aprovechando el desapego familiar, reducen todo su valor social a un estatus digital tan falso e intangible como el efecto que un like tiene en la cura de una enfermedad. Se prestan a hacer tonterías y grabarlas en video con el fin de ganar popularidad. Un sentimiento efímero y vacío que solo empuja a buscar cada vez más. Estas tonterías a veces son graciosas, muy graciosas; pero hay casos en los que la tragedia se hace presente y personas salen lastimadas, incluso muertas. Aqui la gracia se convierte en crimen, crímenes que por cierto no son llevados ante la justicia (¿existe tal cosa?) por huecos y deficiencias en una legislación que realmente está en la necesidad de ser revisada y renovada.

Después tenemos la manipulación ideológica; se crean grupos en las redes sociales con gente de gustos afines y en ocasiones esos gustos son por la sangre, el sufrimiento y la violencia. Empieza como curiosidad y al igual que los fármacos, acaba en adicción. Es casi increíble pensar que hay jóvenes que desean ver a un ser humano siendo asesinado de manera violenta. Hay quienes incluso encuentran eso divertido.

Agregamos música, videojuegos y series de televisión. Para donde vuelvan la mirada nuestros jóvenes encontrarán algo queriéndolos manejar. Y así es, todo esto es parte del sistema. Un plan de deshumanización para ser capaces de establecer un orden mundial diferente, nuevo.

Tristemente, los milennials parecen ser la generación perfecta para servir a un nuevo orden mundial ¿y nosotros? Nosotros seremos la generación que fracasó en formar personas con los valores necesarios para que no fueran fácilmente manipulables.

Sin embargo, esto aún no termina. Todavía es tiempo de corregir el rumbo. No será una tarea fácil, pero si una que vale la pena realizar.







4 thoughts on “El fracaso de la Generación X

  1. Buenas tardes Jemil! Excelente analisis. Personalmente, estoy entre la generacion X y los milenias… Tengo 28 cumplidos en enero.
    Te voy a contar anécdota de chica. Como estoy con el movil no me quiero extender mucho.
    Hace 20 años atrás, recuerso había salido una serie y una seguidilla de series (de MIERDA) de una productora televisiva manejada por la tan afamada (alias) Cris Morena (nombre real…) esposa de Yankelevich, que a su vez, las comercializaba en Israel. Mis padres me prohibieron verla. A los 8 años me cambiaron de escuela. En la escuela nueva que fui, TODAS, sienda yo la unica excepción, miraban esas series… Una de ellas era “chiquititas” (Literal: huérfanos que vivian en un palacio, eran todos rubios de ojos celestes, hacian lo que querian) y la otra que salio a los pocos años “rebelde way” (escuela secundaria de elite lleno de rubios, adinerados, que van en autos a todos lados etc etc).
    Mis padres me habian prohibido la serie, y ese mismo año, cuando yo tenia casi 9… Me llevaron a un comedor escolar de niños carenciados, el mismo día del niño, para que YO le sirva a ellos el vaso con leche que to tenia todos los dias servido en la comodidad de mi casa y que no requería día especial para que pueda tenerlo.
    Haber hecho eso no me hizo buena persona, pero si mas objetiva y empatica con el otro.
    Las niñas que miraban esa serie, no solo me trolleaban por ser nueva en la clase… Como 5 años… Sino porque se juntaban a hablar y bailar como las idiotas pagas de la serie… Asi de come-coco empezó siendo la basura que nos empezaron a vender hace muuuuchos años en los medios masivos. PRO CONSUMO, PRO LIBERTINAJE, PRO ANTI FAMILIA…. ¿PRO SIONISTA? Sisi… Parece mentira pero:
    Pregunta, partiendo de la base de que el progreso NO es lineal, y que por lo menos en “occidente” y gracias en parte al cristianismo compartido en europa y latinoamerica, hay que reconocerlo, creemos que el progreso espiritual es producto de ciertos valores como el respeto, la hospitalidad, la amabilidad, el solidarizarse, el compartir, ayudar, esforzarse, la tolerancia, el compañerismo…. A priori creo que en eso estamos mas o menos de acuerdo.
    ¿Que corrompe las generaciones?… Estamos en una pregunta que a mi entender es contra natura. Pero que es valida plantearsela, más aun un si creemos que las sociedades se construyen con normas, principios y valores fundamentales para que pueda existir y reproducirse a ella misma a traves de su elemento esencial: el ser humano, que va trasladando de generación a generación, idénticos ideales y objetivos comunes. Si son buenos o malos, los juzgarán otros en otro tiempo.

  2. Creo que fue el acceso a la tecnología. Yo nací en el 89 y me criaron como comentas, tuve acceso a una pc o celular cerca de los 18. Creo que ahí radicó mi suerte

  3. Hola Gemil gusto en saludarte… Realmente no soy de mucho leer, pero me llamó mucho la atención tu Blog y decidí leer tu articuo ya que hace unos días conversaba con un familiar el cual no haya cómo controlar a su hijo, ya que está creciendo con esos ideales de anti-familia y un apetito por la destrucción y la violencia, el me pidió ayuda ya que observa que mi hija no se comporta así y no es adicta a los videojuegos incluso jamás me ha pedido que le compre uno, ella prefiere ir a un parque infantil tal cual lo hacía yo en mi infancia que estar metida en los videojuegos.
    El me pregunta, cual es el secreto? y le respondí, tienes que convertir a tu hijo en tu mejor amigo antes de que la tecnología lo haga.
    Yo pienso que todo es cuestión de crearnos a nosotros un programa de actividades que incluya a todo el grupo familiar, veo con preocupación a muchas personas que son disciplinados en su rutina de trabajo, gimnasio, etc, pero se han olvidado de que sus hijos deben pasar más tiempo con ellos. pongo el siguiente ejemplo, mi Primo cada vez que el hijo le pedía jugar el le respondía…Hijo estoy cansado, ve a jugar con el X-BOX o con la tablet pero no me molestes a mi ya que estoy agotado y me quiero relajar. Ahora su hijo a crecido y sencillamente no le interesa compartir con él, inclusive llegó a decirle ¡Coñ…Papá qué ladilla eres!
    en ese momento me vino a la mente la canción Cats in The Cradle’ y le dije a mi primo que la escuchara para que se diera cuenta que estaba fracasando en la crianza de su hijo…

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